El Periodo Pérmico

El Período Pérmico, que duró desde hace 300 millones de años hasta hace 250 millones de años, es el último período de la Era Paleozoica. Durante este periodo, la Tierra estaba dividida en enormes áreas de tierra y océano. La mayoría de los continentes del mundo, excepto Asia, se habían fusionado para formar un gigantesco supercontinente que ahora se conoce como Pangea. Esta enorme masa de tierra se extendía desde el polo sur hasta el polo norte. Alrededor de Pangea había un gigantesco océano conocido como Panthalassa. Al este de Pangea estaba Asia y entre Pangea y Asia estaba el mar Paleo-Tethys. Al este de Pangea y al sur de Asia estaba el mar de Tethys.

El clima durante este período era muy variado. Al principio de este periodo, la Tierra se encontraba en una Edad de Hielo que había comenzado durante el Carbonífero. Sin embargo, a mediados del Pérmico, el clima comenzó a calentarse gradualmente. Esto provocó el retroceso de los glaciares, pero también secó el interior de los continentes. Esta desecación continuaría a lo largo de este periodo hasta que se produjo un ciclo de ciclos fríos y cálidos al final del mismo.

La vida durante este periodo fue diversa y continuó expandiéndose. Parte de la vida que existía eran plantas y animales del Carbonífero que continuaron floreciendo en esta nueva era. Otros, sin embargo, eran nuevas radiaciones de la vida que estaban empezando a afianzarse. Entre los animales marinos que existían en esta época se encuentran los moluscos, los braquiópodos, los ammonoides, los fusulínidos y los equinodermos. La vida terrestre que existía durante este tipo incluye una variedad de tetrápodos, plantas vasculares y no vasculares, artrópodos y hongos. Los grupos de coníferas también se afianzaron durante esta época de la prehistoria, al igual que algunas cícadas y plantas de ginkgo.

Los insectos también empezaron a ganar protagonismo durante el Pérmico, concretamente las cucarachas. Las cucarachas primitivas empezaron a evolucionar a finales del Periodo Carbonífero y tuvieron bastante éxito durante este periodo de la línea temporal de la Tierra. Tenían cuatro alas plegables, ojos bien desarrollados, seis patas, un sistema de antenas olfativas, un exoesqueleto y podían comer tanto materia vegetal como animal. Los científicos estiman que estas cucarachas primitivas constituían alrededor del 90% de todas las especies de insectos de esta época. El otro 10% de los insectos que existían en esta época eran escarabajos conocidos como Coleoptera, verdaderos bichos conocidos como Hemiptera y libélulas conocidas como Odonata.

Algunos de los animales que prosperaron durante esta época fueron los diadectos, los anfibios y los pelícanos. Hacia la mitad del periodo se desarrollaron los terápsidos primitivos, entre los que se encontraban los dinocefalos. Hacia el final del periodo, estos terápsidos primitivos se volvieron más avanzados y acabaron engendrando a los gorgonopsios y los dicinodontos. Los arcosaurios también empezaron a surgir en esta época. Los primeros parientes de los mamíferos, conocidos como sinápsidos, también comenzaron a prosperar durante este periodo.

Sin embargo, no toda la vida prosperó durante el Pérmico. Al final de este periodo, los trilobites se extinguieron y muchos de los árboles del periodo anterior -como la Sigillaria y el Lepidodendron- fueron sustituidos en el interior de los continentes por las primeras coníferas y los helechos semilleros. Y este período terminaría realmente con un estallido gracias al Evento de Extinción del Pérmico-Triásico (también conocido como la Gran Mortandad). Se estima que este acontecimiento acabó con el 90-95% de las especies marinas y con el 70-75% de los animales terrestres. Los científicos no están seguros de la causa de esta extinción masiva, pero tienen varias teorías.